Conclusiones:
- El GRS ofrece una mayor capacidad predictiva de la cardiopatía coronaria cuando se combina con las herramientas tradicionales de cálculo del riesgo.
- La variabilidad en la eficacia pone de relieve la necesidad de realizar adaptaciones específicas para cada población y de llevar a cabo estudios de validación más exhaustivos.
- Aunque el GRS es una herramienta prometedora, su integración en la práctica clínica requiere más datos, especialmente en el caso de las poblaciones no europeas.
- El CiC GRS también se asocia con un mayor riesgo de cardiopatía isquémica en poblaciones diferentes y étnicamente diversas, lo que respalda la utilidad de incorporar la información genética en la evaluación del riesgo cardiovascular entre las personas pertenecientes a minorías en Estados Unidos



